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07-06-2012

I Encuentro Nacional de ex Dirigentes Indígenas del Ecuador

Fortalezcamos el liderazgo ancestral de los pueblos

Rigoberta Menchú

Intervención de la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú Tum

Queridos hermanos y hermanas,

Quiero agradecer profundamente a nuestro creador, nuestro formador, a nuestros abuelos y abuelas, que nos han permitido estar el día de hoy con ustedes. Aquí hay hermanos y hermanas que conozco prácticamente hace 20 años, otros hermanos a los que conozco hace más de 30 años. Es una bendición del creador, de nuestros abuelos, nuestras abuelas que nos han dado la vida, que nos volvamos a encontrar en un tiempo muy importante para el ser humano y los seres vivos de nuestro planeta.

Según nuestros ancestros, estamos viviendo un tiempo que termina y empieza otro, lo que se llama una “nueva era”. El tiempo que termina fue de 5126 años, para iniciar otros 5126 años, pero esto es parte de un conteo de tiempo de 125 mil años. Se imaginan, nuestros abuelos, nuestras abuelas, estaban calculando el tiempo desde hace 125 mil años. Seguramente ellos dijeron: vamos a dejar a nuestros nietos en la tierra, para que vivan siglos por siglos. Por eso nosotros tenemos una misión, es la misión de custodiar el legado más importante de nuestros abuelos, de nuestros ancestros.

Estoy muy contenta de estar aquí, me puse contenta cuando recibí la invitación, porque así nos enseñaron nuestros abuelos. Yo agradezco mucho la invitación y pido disculpas por no hablar el idioma de ustedes, porque soy Maya y hablo el Maya quiché. El Maya quiché de nuestros ancestros mayas es un idioma común, igual que todos los idiomas de nuestros abuelos, solo que no se entiende mucho, pero con nuestros gestos nos entendemos.

Para nuestro sagrado calendario Maya, el día de hoy es Xul - Ak’bal. Xul es uno. Ak’bal es el nahual de la complementariedad, es hombre y mujer. Cuando es Ak’bal, empiezo mi día preguntando a todo el mundo por dónde sale el sol. Si sabemos por donde sale el sol, entonces sabemos donde estamos, porque ya sabemos por donde va a caer el sol. El Ak’bal es el nahual de la pareja. Hoy deberíamos haber dicho algo a nuestras parejas porque son nuestro complemento, nos ayudan, somos duales, es el día y es la noche. Hoy es un día muy importante porque nos da la oportunidad de ver en la oscuridad. Nosotros no solo podemos ver en la claridad sino también ver en la oscuridad, porque la oscuridad es complemento de la claridad. Toda esa visión es lo que hoy nos urge vivir, si no nos perdemos en la oscuridad y empezamos, como se dice, a “dar palo”. ¿Qué hace uno cuando está en la oscuridad? Tiene miedo, cree que todo lo que se mueve, está en contra y empieza a golpear y pierde el sentido. Pero cuando estamos en la claridad todo se mira y uno dice: esa culebra que me asustó era tan chiquita! Si nosotros sabemos ubicarnos en esas dimensiones del tiempo, entonces vemos que tenemos una misión que cumplir. Yo he venido a compartir algunas ideas con ustedes, estas ideas no son mías, son de nuestros abuelos y es lindo compartir porque nos puede ayudar un poquito.

Cuando recibí la invitación, mandé un correo, no sé si le llegó. Pregunté: ¿por qué ex dirigentes? Porque a nuestros abuelos, a nuestras abuelas, no nos dan un cargo de dirigente y después nos lo quitan. No, nunca. Yo soy una guía que tiene 53 años, ya cumplí los 4 Tanaj de la vida y entonces ya puedo dar consejos, ya puedo ser una guía, ya puedo abrir el camino, ya puedo ser dirigente, porque ya pasé los cuatro Tanaj. ¿Cuáles son esos cuatro Tanaj? Mis primeros 13 años, mis dos 13 años, mis tres 13 años y mis cuatro 13 años, 52 años en total. Ya llegué a la mitad de lo que en promedio voy a vivir. Entonces, no soy ex, ni primero, ni anterior. Por eso, decía ¿por qué ex dirigentes? La primera cosa que vamos a hacer es quitar el “ex”.

Nuestros abuelos Mayas nos dejaron muchos legados, uno de ellos es el conteo de tiempo. Hay tiempo corto, hay tiempo largo y hay tiempo largo-largo. Esta nueva era consiste en 13 Aktunes. Les decía que tengo cuatro Tanaj chiquititos, estoy en un lapso de tiempo chiquito, pero los Aktunes son largos. A nosotros nos enseñaron a ser matemáticos, todos nosotros tenemos un conteo, solo que no lo valoramos. Nos enseñaron a ser matemáticos y a ser filosóficos. La filosofía no lo inventa nadie, no es más que una visión y una concepción de la vida. ¿Dónde encontramos la filosofía? Pues nosotros somos un ser cósmico y tierra. Esa es una filosofía de vida que tenemos. Por ejemplo, hoy ya no nos preguntamos ¿por qué usamos faja? Nosotros los mayas hacemos nuestras fajas bien multicolores, chulas, visibles, porque esto nos une la energía del cosmos y la energía de la tierra. Abajo tierra, arriba cosmos. Somos como unos bejucos y el tiempo nos gira y crecemos en el tiempo porque somos cosmos y somos tierra. Esa unión de dos fuerzas es un complemento.

Los abuelos siempre dijeron que hay tres elementos que nos pueden servir en la vida cotidiana. Uno es el ser espiritual. No es igual a religión, pero ahora nos peleamos por las religiones: no, que tú eres evangélico; no, que tú eres católico; no, que tú eres…; no, que la virgen; no, que la virgen no. Todo eso no es nuestro, pero nos hemos agotado en esas discusiones. Bueno, si nos ayuda a vivir está bien, porque nuestros abuelos tambien dicen que lo más importante es la plenitud de la vida y la plenitud de la vida es sentirse bien. Lo importante es que somos espirituales porque sabemos saludar el sol, saludar la noche, saludar el agua, saludar el viento, saludar el corazón del cielo, saludar el corazón de la tierra, porque sabemos que somos un ser trascendental, porque yo me muero, pero cuando pase a la otra dimensión de la vida, seguramente voy a seguir mi evolución. Los abuelos no dicen ‘te vas a morir ya te fregaste’. Somos transitorios, en evoluciones. Pero nosotros ya perdimos todo eso.

Quiero hablar con ustedes porque son dirigentes, son guías, son personalidades, son nuestros ancianos. Por eso me dolía el alma cuando el hermano que habló antes dijo: ‘a nosotros nos echaron, que ya no se acuerdan de nosotros’. ¿Por qué pasa eso? Porque nuestro pueblo o nuestros dirigentes actuales ya no tienen espiritualidad, porque si tuvieran espiritualidad lo primero que tendrían que practicar es la humildad ante los líderes que están más adelante que ellos. Ser humildes, dicen nuestros abuelos, enaltece la vida de una persona.

También somos seres materiales. Nosotros no nacemos como los caballos. Los caballos ya tienen su piel, ya tienen su pata bien fuerte, cuando nacen en un ratito ya intentan caminar, igual que los chivitos, igual que los animales que ya traen todo para sobrevivir y convivir con sus hermanitos en el planeta. Nosotros no, cuando nacemos necesitamos una ropita, que nos guarden, que nos bañen. Por eso somos seres materiales. O sea, necesitamos zapatos, ropa, comida. Necesitamos que nuestra mamá nos dé lo mejor, que nuestro papá nos cuide, etc. Los indígenas no hemos dicho no al materialismo. Si solo nos quedáramos saludando al sol y nace nuestro hijo y luego se muere, se termina la especie. Nosotros necesitamos ser materialistas. ¿Qué es lo que piden nuestros abuelos del materialismo? Piden la esencia, no la abundancia. No es el tamaño, es la esencia.

También nuestros abuelos dicen que somos colectivos, porque todos necesitamos del otro. Nacemos como colectivos, miramos nuestra comunidad. La comunidad es el reflejo de un sistema, un sistema ancestral. Ese sistema es muy sabio, porque ningún ser humano puede vivir solito. Se imaginan si quedara uno de nosotros solito en el mundo entre todos los hermanitos que tenemos, como son los árboles, las plantas, los animalitos, aunque tengamos millones de hermanitos si no hay otro ser humano nos morimos, nos extinguimos. Por eso la especie humana es colectiva.

¿Qué es lo que nos ha dividido tanto? La pérdida de esos valores, la pérdida de esa visión de la vida, la pérdida de ese sistema, yo creo que ustedes lo saben muy bien. En la espiritualidad Maya usamos el sagrado fuego. Si yo voy a cualquier parte del mundo encuentro que mis hermanos usan el sagrado fuego. ¿Acaso se conocen, acaso se comunican todos los días? Pero juntos usamos el sagrado fuego. Todos debemos vivir en un equilibrio y debemos tener conciencia. No hay equilibrio sin conciencia.

Finalmente, la filosofía de nuestros abuelos no es teórica. La teoría ya nos hizo mal. ¿Cuántos pobres hay? ¿50%? No son 50%, son cinco, cuatro, tres, dos hermanos. Cada uno de ellos es una energía, pero nosotros los sumamos en 50%. Así también la espiritualidad la están usando en una visión teórica, no en una visión de práctica de vida. Nuestros abuelos dijeron, no hay una visión de vida que funcione si no te funciona a ti mismo, si te funciona a ti le va a funcionar a tu hermano. Si no te funciona a ti, mejor no enseñes lo que no te funciona. Uno lo pone en práctica.

Definitivamente los dirigentes, los ancianos y los jóvenes dirigentes tienen que coexistir juntos. Tienen que, necesariamente, vivir juntos, hablar juntos, discutir juntos, con respeto mutuo. Si yo no te respeto, tú no me respetas. Si te empujo y el otro empuja, así nos volvemos unos seres sin conciencia. Los animales nunca perdieron su conciencia; por ejemplo, oímos que un pajarito antes de amanecer está saludando al sol. ¿Qué le gusta gritar? No, canta porque vio empieza a salir la luz y también canta antes que caiga la luz, porque está diciendo gracias por esto y hace su música más bonita. Nosotros los humanos, terminando el sol estamos pelando con el otro hermano, en lugar de dar gracias, en vez de decir: gracias abuelo, déme luz, que nos ilumina el camino. Todo eso son prácticas que nosotros tenemos y que si nos funcionan a nosotros, les funciona a los demás. Es la vida, si yo me siento bien, te puedo ayudar hermano. Pero si no me siento bien, por favor ayúdenme. Esa reciprocidad la hemos perdido cada vez más y más, los pueblos originarios de Guatemala, Bolivia, Ecuador, del planeta, todos. Si borramos nuestro sistema, el sistema alternativo que nos chupará como esponja será el sistema occidental. Como no somos occidentales, no sabemos vivir eso que no es nuestro. Hermanos, perdemos totalmente nuestra integridad. Como en el pueblo Quiché, cuando nuestros hermanos no hablan bien el español ni hablan bien el Quiché ¿Cuál será el idioma que van a tener? Si pierden uno y pierden el otro, no son de aquí ni allá ¿Qué será? ¿Dónde estará su otro yo?

Les propongo que aparte de sus reivindicaciones, pidan que se proteja a los pueblos indígenas y a la Madre Tierra. ¿Qué es el derecho de la Madre Tierra que están pidiendo los hermanos indígenas? ¿El derecho a que me dén un título? Por ser materialista a lo mejor sí se necesita un título, pero ya se puso un valor material a la tierra. Quién tiene la cara para decir que la tierra es suya, si mañana se van a ir sin nada y la tierra es de todos los que van a venir después. Yo tengo conciencia de que no voy a cargar conmigo la tierra.

Ustedes tienen muchas leyes que se refieren a la salud, a la soberanía alimentaria, a la plurinacionalidad, que se refieren a la autenticidad de la identidad de los pueblos. Agarremos esas leyes, un párrafo o un par de párrafos, y digámosle al Estado: miren estas son las cinco cosas que queremos que nos apoyen. No nos van a dar la espiritualidad, porque eso nosotros lo podemos reconstruir. Ustedes no nos van a dar la educación, porque hay una parte de la educación que nosotros podemos aportarle al Estado y al sistema educativo. Ustedes no nos van a dar esto porque nosotros tenemos algo que dar. Solamente dennos los medios para conseguir lo que estamos planteando.

Uno de esos medios debería ser fortalecer el liderazgo ancestral de los pueblos, las comunidades, las colectividades dondequiera que estén. ¿Cómo hacemos para fortalecer el liderazgo? Pues a lo mejor podemos hacer una serie de talleres donde compartamos las ideas de nuestros ancestros. Se imaginan que fueran ellos y cómo podrían resolver este problema. Si algunas teorías nos sirven, pues bienvenidas, lo que necesitamos son resultados. Talvez necesitamos hablar entre nosotros. Allá en Otavalo tal vez hay diez dirigentes que se conocen, que han luchado, que han ocupado su vida, que han soñado juntos y que han estado durante muchos años. Entonces, juntemos a esos diez.

Entre nosotros hay mucho conocimiento, somos parte de un cuerpo, hemos hecho marchas, pero hermanos ¿después de eso qué pasa? Llegamos a la casa más cansados, ya sin zapatos porque se gastó, y ¿cambió algo?, ¿cambió algo en la vida de los jóvenes? No, los jóvenes cada rato van a tomar el licor, a fumar el cigarrito, a perderse y los jóvenes volaron hacia la nada. Es como una planta que fue transportada a otro lugar, a una maceta y en esa maceta no va a ser frondosa como lo eran sus abuelos. No conozco aquí como está la cosa, pero fortalecer el liderazgo ancestral creo que debería ser una meta frente a una nueva era.

Otro punto es fortalecer nuestro sistema comunitario, la organización. Ustedes saben que si no estamos organizados somos un relajo. Si no estoy organizada, hago algo ahorita, hago algo mañana y puedo hacer algo que me haga desmayar, porque no hay una meta, no hay una organización. La organización nos permite que todos trabajemos juntos. Pero también hemos perdido eso. Ponemos un dirigente al frente y le dicen ¿qué me das?, si me das algo voy contigo, si no me das nada no voy. El pobre dirigente termina deprimido, se va a la borrachera, a quitar la pena, porque todo el mundo le pregunta ¿qué va a dar? No señores. Yo quiero dar un poco de maíz, de choclo, unas hierbitas, yo quiero dar esto otro y entre todos podemos hacer algo. Nuestra misión es alcanzar el bienestar, el Buen Vivir para nuestros pueblos. Que los bienes del Estado le den un estatus de vida tranquila a nuestra gente. No nos quedemos echados ahí solitos, tengamos un objetivo, una organización.

Miren hermanos, yo he sufrido cuando me dieron el premio Nobel. Todos me decían: ¿Qué haces con el premio? ¿Por qué no has cambiado mi vida si eres premio Nobel? ¿Por qué hablas con el presidente, si no es bueno? ¿Por qué hablas con ese ministro, si es un desgraciado? Sos un traidor y un no se qué. Un día incluso un hermano me dijo: tú eres rica, tenés mucho dinero. Yo le respondí: sí, cargo bastante dinero conmigo en este momento, ¿quieres un poquito? Gracias, me dijo. Pero ¿no me estaba criticando hace un ratito? El dinero nos contaminó la mente, nos contaminó la vida, nos generó envidia, nos generó rencores, nos generó muchas cosas malas. Pero, ¿el dinero es malo? No, solo que cuando lo recibimos ni siquiera nos acordamos de limpiar un poquito ese dinero y decirles a los abuelos, a las abuelas, gracias por lo que me está llegando, ayúdeme para que no me traiga enfermedad, que no me traiga discordia, que no me traiga dolor y que sepa aprovechar su esencia. Ni siquiera pensamos eso.

Hermanos, creo que hay un trabajo de educación pendiente, hay una organización que hacer y hay un replanteamiento. Me gustó el hermano que dijo: repensar. Es bueno repensar. Creo que ese repensar es una tarea grande. Tenemos que buscar condiciones para que podamos repensar bien, porque si pienso solito a lo mejor me voy al barranco. Otra cosa que dijeron aquí, preocupante, es lo que está pasando con los pueblos indígenas de generación en generación. Eso es borrar la memoria colectiva. Si ustedes son dirigentes y ahora les llaman ex dirigentes, eso quiere decir que los han borrado de la memoria. No puede ser. Por eso los pueblos indígenas nunca tienen héroes. Algunos dicen que sus héroes ya se fueron hace 500 años. Eso dicen porque a nuestros héroes sentados aquí no les damos el estatus de héroes.

Entonces, creo que ustedes como dirigentes de varias décadas, de varias luchas, tienen la misión de no permitir que se borre la memoria de nuestro pueblo. Porque cada uno de ustedes es una memoria. ¿Qué tenemos que hacer? Pues, promover que pongan una calle con el nombre del dirigente que nació ahí, poner el nombre del dirigente en una escuela, en una municipalidad, en esto, en lo otro. ¿Por qué no? Qué lindo es homenajear a nuestros dirigentes cuando están vivos, algunos los homenajean solo cuando están muertos.

No podemos seguir borrando la memoria de nuestros pueblos. Nuestros pueblos tienen procesos duros que los hemos vivido. Los que tenemos cuatro Tanaj lo hemos vivido y ni que decir de los que tienen cinco Tanaj. Creo que la preservación de la memoria de nuestros pueblos es urgente. ¿Qué va a creer mi hijo en el futuro? ¿Va a creer lo que dice la televisión? La tele dice que somos pobres, que somos analfabetos, que estamos mal de salud, que somos enfermizos, que somos pobrecitos. Mi hijo, que tiene sentido de futuro, va a decir no quiero ser uno de esos. ¿Cómo voy a ser enfermizo, feo, etc.? No. En cambio, cuando los Mayas hacemos estos modernos tejidos, nos dicen: ustedes son ricos porque eso cuesta caro. Claro, hoy una obra de arte cuesta caro. Qué maravilla que nuestras mujeres sepan hacer estas cosas maravillosas que nadie, ni los japoneses ni los chinos, lo va a poder clonar. No lo van a copiar.

Creo que es muy importante que ustedes tengan un rol en esa preservación de la memoria. Creo que lo más importante es que hagamos una agenda realista. Veamos cómo sumar fuerzas, veamos cómo incrementar nuestra espiritualidad, veamos como meter armonía. Comparto con la hermana que presentó dos sistemas, el sistema ancestral -así se llama, no sistema indígena que es un concepto que inventaron hace poco, el indio es un concepto que inventaron los españoles en el tiempo que llegaron a invadir quenuestras tierras-; nosotros somos pueblos ancestrales, venimos desde hace millones de años en que nuestros ancestros, nuestros antepasados, nuestros abuelos, nos dejaron en este mundo y nos dejaron bien, porque nos dejaron con un sistema. Ahora, el sistema occidental y el sistema ancestral están en pugna, están en pleito, están en choque, están en una tremenda incomprensión. El de allá y el de acá chocan. ¿Qué somos nosotros? Dirigentes que deben resolver pleitos, o sea nosotros somos especialistas en diálogo porque estamos en medio de los dos. Unos nos tiran para acá y otros para allá. Qué bonito sería que todos nuestros sabios puedan tener un rol de mediación: hermano pondera un poquito, no pases sobre las flores de nuestra gente, veamos cual es el camino que podemos abrir para que tú no destruyas las flores de nuestra gente.

Los dirigentes tienen una misión muy importante de equilibrio, por eso creo que estamos a tiempo de hacer esta reunión, a tiempo de sacar conclusiones. No vayan a creer ustedes que son ex dirigentes porque los ex se van a la casa. No compañeros, ya se fregaron porque ustedes tienen una misión que cumplir. No lo digo solo por el Ecuador, lo digo por Bolivia, lo digo por Centroamérica, lo digo por los Mayas de Guatemala, lo digo por los hermanos Mayas de Chiapas, lo digo por los hermanos en Perú, en cualquier lado donde vemos a nuestra gente en agonía. Si veo que mi hermano está con enfermedades de fase terminal, ustedes creen que me voy contenta a casa cuando veo que nuestros hermanos están en agonía, en la hambruna, la desnutrición crónica, que nuestros hijos ya no crecen con el cerebro completo y mientras les quitan la alimentación les quitan la posibilidad de ser los sabios, los filósofos, los matemáticos, los guías de un sistema y los guías espirituales del futuro. Entonces, tenemos una razón por la que nada nos debe impedir buscar los apoyos necesarios.

Los hermanos saben que cuando lanzamos la Campaña Continental por los 500 años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, dijimos vamos a hacer una campaña para dignificar nuestra voz. No dijimos vamos a crear un grupo de izquierda, otro de derecha, otro de centro y otro de no sé qué. Así nos perdemos en los caminos, porque para nosotros la salida del sol está enfrente y la caída atrás, el agua está en este lado, el aire allá, el corazón en el cielo y la tierra. O sea, que cualquiera de las seis direcciones con que nos dirigimos nos bendice. En cambio cuando dices izquierda y derecha, no sabe que será ¿verdad? Entonces, hicimos una campaña continental de dignificación de nuestros pueblos, de romper el silencio, no más silencio sobre los Pueblos Indígenas, no más criminalización a nuestros dirigentes. Si hacemos cuenta hermanos: ¿Quién gobernaba Chile?, la dictadura de Pinochet; ¿quién gobernaba Guatemala?, los genocidas, los etnocidas, los que quemaron vivos a nuestros padres, los militares asesinos. Había dictaduras increíbles en el continente. ¿Cómo íbamos a tener de aliado al gobierno? Los gobiernos nos tenían como enemigos; nos iban a torturar si podían capturarnos. Sin embargo, pudimos levantar un movimiento continental. Pudimos lograr una década de los pueblos indígenas en la ONU. Logramos la aprobación del Convenio 169 de la OIT. Logramos el Año Internacional de los Pueblos Indígenas, hace 20 años logramos un Premio Nobel de Paz. Logramos eso y no teníamos amigos gobiernos.

Ahora, ¿será que Cristina Kirchner nos va a apoyar?, ¿será que el presidente Correa nos puede apoyar? ¿Será que el presidente Daniel Ortega nos puede apoyar?, ¿será que el compañero Chávez nos puede apoyar?, ¿será que Humala nos puede apoyar? Se supone que tenemos gobiernos con aperturas, gobiernos más concientes, gobiernos de la izquierda, digámosle. A nosotros siempre nos ubican en la izquierda, nos guste o no. Entonces, somos izquierda, pero no una izquierda ultra. En ese marco, será que esos gobiernos pueden darnos una plataforma extraordinaria para volver a decir: señores una nueva era se está iniciando y que nuestras remos dejar de legado a nuestros hijos la encomienda de nuestros ancestros para que el mundo viva el equilibrio, viva la plenitud de la vida, para que ellos no sean esclavos de nadie en el futuro, ni que sean víctimas de genocidios, ni de etnocidios, sino que ellos sean libres y soberanos.

Aquí se habla de autonomía, entonces creo que podemos levantar al menos un grupo de mediadores con las autoridades y si nos cierran la puerta los ponemos en la lista de quienes no nos comprenden. Pero hicimos el intento. En cambio si me voy a la esquina y me aíslo, lo que va a pasar es que se olvidan de mí y me borran de la memoria. Nosotros tenemos que luchar de forma organizada. En Guatemala estamos muy contentos con esta reunión, si podemos ayudar lo hacemos, si podemos contar con ustedes sería bueno y si podemos lograr una iniciativa que nos ayude a sacar un poco de voz de nuestros pueblos también.

Muchas gracias por la oportunidad. Los quiero mucho.


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